EL CAMINO A SANTIAGO DE COMPOSTELA

¿Por qué la caminata?   Intensa Experiencia    Nostalgia, Sacrificio y Gozo   Sobre El Camino   Poesía   Mapa de Rutas

 

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 Movido sólo por su fe y con la mente puesta en el lecho de Santiago Apóstol, Jesús Sotomayor hace una larga, exigente pero gustosa caminata, desde el sur de Francia hasta el noroeste de España..

EL ES JESÚS SOTOMAYOR

Nombre: Jesús Sotomayor
Edad: 60 años
Colonia: Lomas del Valle
Familia: Paulette Jean de Sotomayor (esposa) y Luis Paul, Cintia y Andrea (hijos)
Ocupación: Catedrático del IPADE y el EGADE y empresario.

POR: RÉGULO CANTÚ
 PERIÓDICO: EL NORTE

Jesús Sotomayor
necesitó de 32 días para recorrer a pie el camino que hay entre Saint Jean Pied-de Port, al sur de Francia y su destino final, Santiago de Compostela, al noroeste de España.

En total son 800 kilómetros de un sendero, transitado a través de los siglos por miles de peregrinos para ver el sepulcro de Santiago Apóstol. Hay una ruta francesa que data del siglo 9, por ejemplo, que ha dado pie a la formación de poblaciones, infraestructura y facilidades para el viajero.


"El recorrido te presenta desde la niebla y misterio de los bosques navarros hasta los pliegues de las colinas riojanas, el horizonte interminable de las llanuras castellano-leonesas o las húmedas oscuridades de las corredeiras gallegas. Es unión de lo épico y el peregrinaje, de lo carolingio con lo jacobeo. Es donde se cruzan el camino de las estrellas con el camino de los vientos. Es la Calle Mayor de Europa".


No obstante, realizarlo presenta muchísimas dificultades en todos los órdenes, sobre todo en el plano interior. Llegar al destino es un triunfo para el espíritu, una enseñanza que transforma al hombre.

¿POR QUÉ LA CAMINATA?

"En la vida tienes diferentes momentos donde tienes parteaguas: cuando te vas de tu casa, cuando terminas tu carrera, cuando te casas. Todos ésos son puntos de inflexión y el Camino para mí fue otro muy importante. Llevaba muchas interrogantes, fui a agradecerle al Señor, a pedir cuestiones personales, a preguntarle cómo servirlo mejor a él y cómo servir a mis semejantes.

"Lo bonito de este camino es que obtuve las respuestas en la montaña; las respuestas están adentro de uno", expresa, "esto no es magia, simplemente uno las deja de salir, 'educe' deviene de sacar de, nuestros alumnos ya lo traen adentro, simplemente lo sacan".

Jesús Sotomayor estudió en Toulouse, Francia, un sitio por donde pasa el camino.

"Allí veía a los peregrinos pasar y se me hacía muy raro que salieran desde sus casas para ir a un lugar tan lejos. Desde Toulouse serán unos mil 400 kilómetros para llegar a Santiago".

Años más tarde realizó parte del recorrido en automóvil con su familia, pero fue hasta el 2005 cuando decidió hacerlo a pie, después de que un par de amigos lo hicieron, Rogelio Cueva y Roberto Coindreau.

"Ver que Roberto era un sesentón igual que yo hizo que me dijera 'si pudo Roberto pues yo también puedo'. Y así fue que me animé, responder a ese llamado interior de hacer el Camino".

El camino es un llamado interior".

"El dolor yo lo acepto, es pasajero, pero no acabar el camino me va a durar toda la vida, así que lo voy a acabar y la única forma de hacerlo es con tu ayuda (Señor)".

"Él guió mis pasos, nunca me caí, después de un millón 350 mil pasos".

"Fui a afilar el hacha espiritual y ser mejor persona" .

"El hombre no solamente es materia, intelecto o emoción, también es espíritu".

¿Su familia no le objetó la idea?

(Risas) "Sí, todo mundo me dijo que estaba loco, que caminen los caballos, de hecho le dije a mi esposa (Paulette Jean de Sotomayor ) 'tú me acompañas'. 'N'ombre, qué te pasa', me dijo. Había burlas por todos lados".

Así, comenzó su preparación recorriendo ya sea la Calzada del Valle o caminando en Chipinque, ascendiendo a sitios como El Pinal. Durante seis meses realizó su preparación física, bajo la supervisión de su amigo José María López, quien ya había hecho el Camino a Santiago.

INTENSA EXPERIENCIA

Sotomayor llegó a Saint Jean Pied-de Port, Francia, la noche del 13 de junio. Allí durmió y a las 4:30 de la madrugada inició su recorrido. Cuenta que el cielo estaba estrellado.

"El camino es solo, el peregrino va solo, éste no es un viaje turístico, era un viaje de peregrinación dedicado al Señor, como muestra de amor a él y agradecimiento por estos 60 años que me ha dado.


"Por cierto, esa noche no funcionaba mi lámpara, no le había puesto pilas, cómo iba a funcionar, así que no veía nada. Me encomendé al Señor y le dije 'tú vas a llevarme, tú vas a hacer que no me caiga en el camino, estoy en tus manos'. El dolor yo lo acepto, es pasajero, pero no acabar el Camino me va a durar toda la vida, así que lo voy a acabar".

El recorrido de Sotomayor lo llevó a cruzar los Montes Pirineos, que dividen a Francia de España, alcanzar alturas como la de La Cruz de Hierro, arriba de los mil 400 metros sobre el nivel del mar, a cruzar los ríos Ebro y Miño, y, desde luego, a admirar cientos de sitios históricos, aparte del paisaje.

"Hay soberbios sitios templarios y ermitas, como el Castillo Ponferrada, Nuestra Señora de Eunate, la Iglesia del Santo Sepulcro, en Torres del Río, puentes majestuosos como el del Hospital de Órbigo, Puente la Reina, el Puente de Piedra en Logroño, en donde los benefactores del camino de Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega dejaron parte de sus grandes obras a favor de los peregrinos, vestigios de hospitales de peregrinos, también catedrales monumentales como las de Burgos, León, Santiago, Astorga, Logroño, entre muchas otras.

"Gran parte del camino son rutas de ganado rodeadas de hayas, abedules, robles, eucaliptos y pinares, según la región en la que te encuentres, grandes zonas agrícolas y de riego se asoman en el camino, así como hermosos viñedos y árboles frutales".




El camino se hace en solitario, aunque a lo largo de él se conocen algunos compañeros de viaje. En su caso encontró en Hildbjorg Helle, una profesora de lenguaje para discapacitados de Noruega y, en Alphonse Cobos, a un francés jubilado de la Renault, dos inseparables amigos en el camino.

"Fueron mis ángeles, el Señor me los envió para que me cuidaran".

NOSTALGIA, SACRIFICIO Y GOZO

El recorrido estaba planeado para realizarse en poco más de un mes. La idea era caminar entre 21 y 30 kilómetros diarios, dependiendo del tramo y, desde luego, de las condiciones climatológicas.

Procuró hospedarse en hostales, o en casas rurales, ya que se dijo muy viejo para dormir en albergues. Así, se levantaba y, sin desayunar, emprendía el camino a las 4:30 de la madrugada y en el siguiente pueblo se detenía a desayunar, por lo general, una tortilla española de patatas, café con leche y un croissant. Después, a seguir caminando hasta llegar a la meta planeada hacia las 2 de la tarde, para descansar el resto del día.

"En el camino brotan los sentimientos todo el tiempo, de repente me daba por cantar, de repente me daba por platicar con el Señor y de repente se te salen las lágrimas sin saber por qué. Por eso tenemos que salir con mucha humildad".
Caminar largos tramos en solitario, llegar a un hostal para descansar pero sin estar con la familia fueron momentos difíciles, de mucha nostalgia para él.

No obstante, había que seguir, siguiendo por las madrugadas a la Constelación del Cisne, que guiaba a los antiguos peregrinos. Así, llegaron a Santiago de Compostela el 16 de julio, día de las Carmelitas, día de su mamá.

"Fue una gran alegría", exclama, "es más, la euforia fue aún mayor que los cinco años de doctorado, que toda la carrera de ingeniero y demás, ésta fue aún mayor".

El 29 de julio, 13 días más tarde, en compañía de su esposa, regresó a Monterrey con la misión cumplida.

SOBRE EL CAMINO A SANTIAGO DE COMPOSTELA


Hacia el año 814, el anacoreta Pelagio (Pelayo) observó una lluvia de estrellas sobre un montículo, se lo comunicó al Obispo de Iria Flavia (Padrón), quien visitó el lugar y descubrió unas tumbas que, por "inspiración divina", supo que eran de Santiago y dos de sus discípulos.
El Rey de Asturias, Alfonso II el Casto, mandó edificar de inmediato una pequeña capilla de piedra y arcilla sobre esas tumbas. Así nació Compostela, Campo de la Estrella.

Aunque la ciencia oficial y una rama del cristianismo sostengan que el Camino de Santiago se trazó a partir del "descubrimiento" de la tumba del apóstol, un hecho es contundente: hay vestigios arqueológicos y toponímicos que indican que el camino es ancestral y fue seguido por ligures, celtas, suevos y romanos.

Poesía que escribió un sacerdote en una pared en España, antes de llegar a Nájera, viniendo de Navarrete:


"Polvo, barro, sol y lluvia
es camino de Santiago
millares de peregrinos,
y más de un millar de años"

"Peregrino, ¿quién te llama?
¿qué fuerza oculta te atrae?
ni el campo de las estrellas,
ni las grandes catedrales"

"No es la bravura navarra,
ni el vino de los riojanos,
ni los mariscos gallegos,
ni los campos castellanos"

"Peregrino, ¿quién te llama?
¿qué fuerza oculta te atrae?
ni la gente del camino,
ni las costumbres rurales"

"No es la historia y la cultura,
ni el gallo de la Calzada,
ni el palacio de Gaudí,
ni el Castillo Ponferrada"

"Todo lo veo al pasar,
y es un gozo verlo todo,
mas la voz que a mí me llama
la siento mucho más honda"

"La fuerza que a mí me empuja,
la fuerza que a mí me atrae,
no sé explicarla ni yo,
sólo el de arriba lo sabe"


MAPA DE RUTAS